París, sábado 31 de octubre, 2026. Local de FRANCE AMÉRIQUE LATINE. 18h.
Agrupación CAPULI, VALLEJO Y SU TIERRA presenta la novela RETABLO EL DORADO, de Alberto Mego.
FABIOLA PINEL : Nació en Lima en 1973. Es egresada de la Universidad de San Marcos en Educación Física, con especialidad en Danza. El Ministerio de Salud en Francia, le otorgó el título de psicomotrista y luego en la Universidad de Paris XI recibió el master en Discapacidad, Movimiento y Adaptación.
Es títulada como profesora de danza clásica peruana y francesa. Actualmente se desempeña como profesora de ballet y psicomotricidad en destacadas instituciones de Paris. Participa activamente en diversas manifestaciones culturales de las asociaciones latinoamericanas en Francia.
Su novela Danza entre cenizas, sobre la violencia política en el Perú de los años 80, ha repercutido tanto en Perú como en Europa. Recientemente, fue presentada en la Maison de Amerique Latina, en una versión traducida al francés, denominada Amores de Guerrilla.
PALABRAS DE FABIOLA PINEL
La novela Retablo El Dorado,
segunda edición de la novela de Alberto Mego, publicada por la Editorial Siete
Colores, de Madrid, me sorprendió gratamente. Tiene un estilo que se mueve
entre el realismo simbólico y la alegoría, pues contiene numerosos simbolismos
y metáforas. Alberto parte de una ciudad imaginaria, El Dorado, que seguimos
como un personaje en proceso de mutación y que, de alguna manera, nos remite a
la Lima periférica, la Lima de los migrantes. Pero El Dorado bien podría
representar también la historia de muchos pueblos latinoamericanos. En América
Latina, en tiempos de crisis, las invasiones de tierras por parte de gente
humilde y necesitada son frecuentes. Surgen como una fuerza de supervivencia,
como una lucha por el derecho a la vivienda. De esta manera, los pobladores se
juegan el todo por el todo, dejando tras de sí una estela de mártires. Así
nacerá también el barrio de La Candela, que Mego nos presenta como un verdadero
retablo, al que pinta de siete colores y más, como el nombre de la editorial
Sus primeras páginas me trajeron
a la memoria la novela corta Los migrantes, el desafío, publicada en 2009 por
el escritor peruano Jorge Varas, residente en Barcelona, quien aborda también
en su obra el proceso de formación de un asentamiento humano o pueblo joven. El
tema de la invasión de tierras es recurrente en la narrativa latinoamericana y
forma parte del proceso de construcción de nuevos barrios y de la evolución de
las urbes. Otro libro que me vino a la mente al leer la novela, a pesar de
pertenecer a otro género literario, es Camino de Ayrabamba y otros relatos,
publicado en 2007 por Canta Editores. En esta obra encontramos un ambiente
popular y humilde, marcado por una pobreza que golpea a una gran mayoría, como
sucede en El Dorado. Allí se genera un ambiente revolucionario que casi no se
ve, pero se siente, como una neblina que ronda las casas de madera y palos, las
fábricas y algunos lugares de reunión donde se va gestando una conciencia
política.
Cabe resaltar que la novela de
Alberto Mego tuvo una primera edición en el año 2000; es decir, es anterior a
las dos publicaciones mencionadas. Sin embargo, aunque llegó a ver la luz, no
pudo circular debido a la autocensura de la editorial, motivada por el contexto
de persecución posterior al conflicto armado interno, tal como se señala en la
contraportada del libro. Solo ahora, después de más de 26 años, podemos
disfrutarla.
La novela nos muestra un pueblo
trabajador y luchador, con sus contradicciones individuales y sus diferencias
socioeconómicas, a pesar de haber crecido unido desde la invasión de tierras. En
la estructura de la novela, Alberto teje historias de personajes paralelos que
se entrecruzan y se encuentran. Desarrolla relatos que van de lo íntimo a lo
complejo. Nos muestra lo banal hasta llegar a una tragedia de grandes
dimensiones. Alberto Mego trabaja sus personajes literarios como personajes
escénicos caracterizados, cuyos problemas y evolución seguimos a lo largo de la
obra.
En la obra no se salva ni el
perro, que es todo un personaje simbólico y recorre la novela de principio a
fin. El perro Lasi reflexiona sobre la vida perruna, la rebeldía, el
conformismo y la libertad. Esto puede leerse como una metáfora de la propia
novela y, a su vez, como una metáfora de la vida que nos ha tocado vivir. Hay
algo de esas cajas chinas o muñecas rusas que uno abre y de las que va sacando
y descubriendo otra, estableciendo analogías con la construcción de los
simbolismos presentes en esta novela.
El personaje más entrañable es
Camilo, el hijo mayor: un joven trabajador y estudiante de colegio, poeta
enamorado, a quien es un placer seguir en sus frustraciones. Volvemos a vivir
aquellos tiempos sin teléfonos celulares, las cartas de amor que, aunque
pertenecen a una época dura, están llenas de sueños y esperanzas, pero también
de desesperanzas propias de la frustración y la soledad.
Sorprende la evolución del
personaje de Hortensia, la madre, un personaje femenino al que seguimos en sus
dudas, sus afirmaciones y su camino hacia la emancipación, tanto como mujer como
en el salto político que da. Hortensia termina cautivando al lector y pasa de
ser un personaje secundario a convertirse en uno central, relegando a Juan, el
protagonista inicial, a un segundo plano.
Otros personajes nos dejan con
ganas de saber más de ellos, como El Loco y Elías.
El último capítulo llega como un
giro violento, una auténtica apoteosis. La novela termina como una gran
metáfora, una tragedia sangrienta que nos estalla en el rostro y que, sin
embargo, se veía venir. También nos deja un legado de esperanza después de un
proceso de duelo inconcluso: a pesar del dolor, optamos por la vida.
Retablo El Dorado nos obliga a
mirarnos en el espejo de esa metáfora. Nos deja así con sentimientos
encontrados, lo cual constituye un logro artístico y revela una sensibilidad
digna de destacar.
Solo me queda invitarlos a leer y
a viajar por las calles y las vidas de El Dorado
Muchas gracias por su atención.